La gula no es un pecado en este concurso. En Rostov, una ciudad al sur de Rusia, 15 concursantes se reunieron para devorar pasteles de hígado y papa en minutos. Años de entrenamiento y de comida sabrosa preparan a estos competidores para comer un pastel de medio kilo lo más rápido posible. La velocidad y buenas mordidas son la clave de la victoria. Pero si comer a las apuradas no es es lo tuyo no te preocupes, la competencia se organiza para que los visitantes puedan degustar pasteles regionales. Este evento es el único de su tipo en Rusia y sus organizadores esperan el próximo año poder romper el récord mundial de comer pasteles. Ya sabes, si te gustan los pasteles y puedes comer rápido, esta competencia rusa te está esperando.

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