No hay nada como un paseo relajante por un camino rural y el sol brillando para luego encontrarse con rutas que de repente desaparece. Estos caminos exóticos y salvajes de todo el mundo con seguridad haran que nuestra adrenalina se dispare, o por lo menos te daran una experiencia como ninguna otra. Para empezar, echa un vistazo al Dakhla Oasis en Egipto. Sólo vastas tierras con sus tradicionales camellos egipcios y ‘señales químicas letales’ de peligro que te pondrán al borde. O en el caso de que la arena no sea lo tuyo, se puede andar a través de Passage du Gois en Francia, la calzada de 4.3 kilometros de largo que es transitable por sólo unas pocas horas al día. El resto del tiempo, se sumerge en el Atlántico por las mareas entrantes. Por supuesto que hay más, pero esos son sólo dos extremos de una moneda que tiene un espejismo en todos los rincones de este planeta.

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