Lanzarse bolas de fuego suena más a película de acción que a la vida real, pero en El Salvador es una realidad. Y no, no es una guerra de pandillas, más bien es una celebración religiosa. Cada año los ciudadanos de Nejapa tienen una extraña pero espectacular forma, o mejor dicho una ardiente forma de festejar a San Jerónimo, el santo de la ciudad. Para conmemorar la erupción de un volcán en 1992, lo que significó la lucha de San Jerónimo contra el demonio, los lugareños se lanzan trapos prendidos fuego. Bolas de fuego volando por todos lados puede ser peligroso, pero a pesar del peligro aparente se reportan pocas personas con lesiones. Ya sabes, si estas cansado de las celebraciones comunes, puedes ir a El Salvador y vivir este ardiente festejo.

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